Ismael Torres, director general adjunto de Juntos Farm, participó en el Día C para compartir la filosofía y el propósito de un proyecto que busca transformar el modelo agroalimentario desde la agricultura regenerativa, la sostenibilidad y la conexión con el territorio. 

Ubicado en el norte de Ibiza, Juntos Farm reúne a una comunidad comprometida con acelerar la transición hacia un sistema alimentario más local, ecológico y regenerativo. Durante su intervención, Torres defendió la necesidad de “volver al origen” para generar un impacto real y construir modelos más sostenibles tanto para el medio ambiente como para la sociedad. 

“Ibiza es mucho más que fiesta y playa”, comenzó explicando. “Hay naturaleza, cultura, calidad de vida y una identidad muy ligada históricamente al campo y al sector primario”. Desde esa conexión personal con la isla, reivindicó el valor de recuperar formas de producción más respetuosas y cercanas. 

A continuación, dio a conocer un dato inquietante: más del 95% de los alimentos que se consumen actualmente en Ibiza son importados. “No soy pesimista, soy realista”, afirmó. Para Torres, esta dependencia externa refleja un sistema agroalimentario “roto”, desconectado de la naturaleza y basado en una agricultura industrializada que contribuye a la degradación medioambiental. “No tiene sentido que prácticamente todo lo que consumimos venga de fuera. Tenemos un problema de soberanía alimentaria”. 

Frente a ello, explicó que la misión de Juntos Farm es impulsar un modelo basado en la producción local y regenerativa. “La solución pasa por volver a lo básico, a la esencia. Cultivar sin degradar el entorno y contribuyendo, al contrario, a regenerar el suelo y mejorar la salud de la sociedad”. 

Más allá de producir alimentos, el proyecto busca también generar una conexión emocional con las personas. “Si queremos cambiar hábitos, primero tenemos que emocionar e inspirar”, señaló, destacando la importancia de la creatividad como herramienta de transformación social. 

De una pequeña finca a un movimiento colectivo 

Torres relató cómo nació el proyecto hace ocho años, cuando una familia del norte de Ibiza comenzó a cultivar una finca apostando por productos de proximidad y prácticas sostenibles. Para dar salida al excedente de producción pusieron en marcha Juntos House, un restaurante basado en cocina de cercanía que rápidamente se convirtió en un éxito. 

Sin embargo, el verdadero cambio llegó cuando decidieron escalar el proyecto. “Entendimos que el impacto de una sola finca y un solo restaurante era limitado”, explicó. Fue entonces cuando surgió la idea de crear un centro neurálgico capaz de conectar agricultores locales con hoteles, restaurantes y consumidores de toda la isla. 

La adquisición y recuperación de una finca de 20 hectáreas permitió dar ese salto. Tras años abandonada por el desplazamiento de la actividad agrícola hacia el turismo, el terreno volvió a llenarse de vida. Hoy Juntos Farm es ya el mayor productor ecológico de Ibiza y uno de los principales de Baleares. 

Además de los cultivos, el proyecto reincorporó animales para cerrar el ciclo natural de producción: cabras que ayudan al mantenimiento del terreno y generan leche y queso, gallinas alimentadas con desperdicios orgánicos y colmenas destinadas tanto a la producción de miel como a favorecer la polinización. 

“El resultado ha sido una explosión de vida en todos los sentidos”, resumió. Solo el último año produjeron más de 200 toneladas de alimentos ecológicos y regenerativos. 

Un ecosistema creativo alrededor del campo 

La segunda gran fase del proyecto consistió en dar valor añadido a toda esa producción. Para ello rehabilitaron antiguos cobertizos de la finca y construyeron un edificio autosuficiente energéticamente concebido como un gran “sistema digestivo”: un espacio donde se centralizan la distribución, transformación y comercialización de los productos. 

Desde allí abastecen restaurantes, hoteles y comercios de la isla, además de elaborar productos cocinados y envasados. El complejo incluye también una tienda abierta al público y un restaurante cuya propuesta gastronómica se basa exclusivamente en productos de la propia finca. 

Con el tiempo, Juntos Farm ha ido evolucionando hacia una experiencia mucho más amplia y transversal. La finca acoge visitas, talleres, cursos y actividades dirigidas tanto a profesionales como a familias y colegios interesados en conocer otra forma de producir y relacionarse con el entorno. 

El proyecto también ha incorporado a artesanos locales que trabajan materiales procedentes de la propia finca, como la madera de los pinos o la arcilla utilizada en piezas decorativas y mobiliario. “Queríamos crear una experiencia coherente y completa, donde todo estuviera conectado”, explicó. 

Torres concluyó reivindicando el potencial de Ibiza como referente internacional de un modelo alternativo de producción sostenible y regenerativa. “Ojalá este movimiento sirva para que la isla sea conocida también por demostrar que otra forma de producir y vivir es posible”.